|
|
Sobre todo
balsámico, anticatarral y febrífugo. Aconsejamos esta planta
sobre todo paa uso externo ya que tiene cierta toxicidad y debería
ser tomada con cierta precaución.
Ponemos a hervir agua en una olla, colocamos dentro algunas hojas o algunas
pepitas de aucalipto y dejamos que la habitación del enfermo se
impregne del aroma, que resulta descongestionante.
Con un buen aceite de almendras, unas gotas de esencia de romero, unas
gotas de esencia de eucalipto (o unas hojas de eucalipto) que se dejen
macerar dentro, obtendremos un aceite ideal para dar fricciones en la
espalda y el pecho en caso de congestión y flemas para aliviar
los catarros.
|
|